Desde el año 2018, la South African Mint decidió sacar al mercado esta versión en plata 999 del famoso Krugerrand de oro, tan conocido en el mundo de la inversión en metales preciosos.
Esta moneda bullion es una gran opción para acumular plata pura a precios muy competitivos.
Esta moneda de colección de curso legal emitida por la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre presentó hasta el año 2014 el busto del rey Juan Carlos I, del cual deriva su nombre coloquial.
Aunque su grabado y valor facial varía según el año de acuñación (2000 pts/12€/20€/30€), todas comparten la misma ley, peso y dimensiones.
Su mayor particularidad recae en que nos permite jugar con dos valores, el facial y el metálico. El facial actúa como un seguro ante caídas en la cotización de la plata. Si por el contrario esta sube, la moneda se podría revalorizar por su contenido de metal precioso.
Otra característica importante es la posibilidad de intercambiar estas monedas en el Banco de España, donde nos darán dinero fiat por su valor facial, sin importar a cuánto cotice la plata.
También llamadas «paquillos», las 100 pesetas de plata fueron monedas de curso legal acuñadas durante el mandato de Francisco Franco durante los años 1966 y 1970. Dejaron de emitirse debido al progresivo aumento del valor de la plata, llegando a valer más el peso del metal que el valor facial de la moneda, lo que redujo su circulación debido a la tendencia a atesorarlas.
Su gran punto fuerte, al igual que ocurre con las 5 pesetas de plata, reside en la posibilidad de adquirirlas con el IVA incluido a un precio cercano al spot en tiendas de numismática o a particulares, cosa que no ocurre con las monedas y lingotes de plata bullion (Maples, Filarmónicas, Canguros, etc).
Las 5 pesetas de plata, también conocida como duro de plata, fue una moneda que estuvo en circulación en el territorio español a finales del siglo XIX y principios de siglo XX. Se acuñaron millones de ejemplares con diferentes años y bustos, y gozan de gran aceptación y popularidad. Es fácil encontrar unidades con poco premium si no nos importa su estado de conservación.
Su mayor atractivo, al igual que ocurre con las 100 pesetas de plata, reside en la posibilidad de comprarlas con impuestos incluidos a un precio cercano al spot en tiendas de numismática o a particulares, cosa que no ocurre con las monedas y lingotes de plata bullion (Maples, Filarmónicas, Canguros, etc).