Entre los años 1983 y 1985 se acuñaron los primeros Pandas de plata en ediciones proof, con un peso de 27 gramos y ley 900, compartiendo las mismas especificaciones que tenían los reales de a 8 españoles que tanto circularon entre comerciantes chinos hasta mediados del siglo XIX, llegando a convertirse en la principal moneda de cambio del país asiático.
Hasta el año 2016 las monedas se acuñaron en onzas troy, siendo a partir de esta fecha que se adoptó el sistema métrico decimal, pasando a medirse en gramos, con el formato de 30 gramos reemplazando al de una onza.
Al igual que ocurre con el Canguro australiano su diseño cambia anualmente (salvo las tiradas de 2001 y 2002), lo que permite coleccionarlas.
En el mercado desde el año 1982, el Panda chino es la moneda de oro bullion más famosa del continente asiático.
Al igual que ocurre con el Canguro australiano su diseño cambia anualmente (salvo las tiradas de 2001 y 2002), lo que permite coleccionarlas. En el reverso aparecen osos panda en diversas situaciones y en el anverso figura el Salón de Oración por la Buena Cosecha ubicado en Pekín.
En el año 2016 el Panda cambió el estándar tradicional de la onza troy por el sistema métrico decimal, pasando a medirse en gramos, con formatos de 30, 15, 8, 3 y 1 gramos.